viernes, 13 de octubre de 2017

UN MINUTO DE GLORIA (SLAVA) de Kristina Grozeva y Petar Valchanov


 SON SOLO 101 MINUTOS, POR FAVOR!!

Tzanko Petrov, obrero tartamudo que limpia las vías del ferrocarril, encuentra una bosa de dinero, y lo denuncia a las autoridades. El ferrocarril reconoce su buena acción y lo premia. Le regala un reloj. A los efectos de tomar la foto del premio, debe  sacarse su antiguo reloj, regalo de su padre de un enorme valor afectivo, que va a parar a las manos de la Julia Staikova, la Ministra de Transportes de la Nación, que lo pierde…

En este simple comienzo nos damos cuenta que estamos otra vez frente a una película extraordinaria del dúo Grozeva – Valchanov. Nuevamente juntos en el guión y la dirección de la película, vuelven a ponernos ante una serie de dilemas morales que generan no solo un film interesante sino también muy bien realizado y entretenido. La cuestión planteada deriva inesperadamente en un hecho de corrupción. Los corruptos buscarán un culpable. Y la burocracia existente terminará avanzando peligrosamente sobre los derechos individuales de nuestro héroe.

Tremendo análisis sobre la corrupción, la burocracia estatal, la falta de solidaridad, el arribismo a cualquier precio, la falta de escrúpulos de los funcionarios públicos, las mafias existentes que terminan mostrando que tanto allá como acá se carece de transparencia en los actos públicos. Es tan interesante la degradación que sufre el personaje principal a manos del Estado como lo es la dualidad de la Ministra que se debate entre la conservación de su puesto y su necesidad de ser madre, sometiéndose en ambos casos a un fino proceso de degradación moral y personal.

Pero más allá de ello Un Minuto de Gloria es un film inspirado y profundo que inexorablemente nos lleva a pensar en nuestro propio cine y su incapacidad para tratar temas como este que por otra parte son tapa en los diarios argentinos de todos los días desde hace muchos años. Y que conste que no lo digo para denunciar los casos conocidos que de una u otra forma ya están en manos de la justicia. Lo digo con el propósito de poner en la palestra estos temas que parecen haberse enquistado en el ser argentino y que ha comenzado a minar la moral de nuestros hijos como hemos visto recientemente en la responsabilidad que les cabe en las denuncias sobre potenciales bombas en los colegios con el solo fin de desalojarlos y evitar tener que hacer el examen del día. Si nuestros hijos se están corrompiendo, qué podemos esperar del futuro.

No es que estoy a favor de un cine didáctico ni moralista. Pero estoy considerando como ejemplo a seguir a este film búlgaro, porque su tema, su análisis, su desarrollo tiene alcances universales. Ello es que cualquiera puede acceder, entender e interesarse en la propuesta de este tipo de films, sacar sus propias conclusiones, y mirarse en un espejo para ver si está libre de la denuncia.

Tanto La Lección el año pasado, como Un Minuto de Gloria este año, nos han puesto frente a un cine que propone el debate moral. No sé cuanta gente vió La Lección el año pasado, ni cuanta gente ira as ver éste estreno de la presente semana, pero lo cierto es que nos pone ante un cine necesario que induce la discusión y que muestra el mal que provoca la corrupción. Esta película me pareció muy interesante, muy bien hecha, posee un poder de síntesis notable, va al grano de la cuestión sin tapujos, desarrolla su tema con claridad y no deja dudas sobre su objetivo.

Incluso si dejamos de ver el film desde lo individual y comenzamos a verlo desde su costado social, observamos que si bien las víctimas de la corrupción somos todos, seguramente, quienes más pierden son aquellas franjas que se encuentran socialmente más expuestas dado que son las que más necesitan de un Estado benefactor, el cual es expoliado por la corrupción.

De alguna manera, el infierno en que deriva la vida de Tzanko Petrov me hace recordar al tour surrealista que Martin Scorsese le impone a Paul Hacket en aquella noche interminable de After Hours, En ésta, el grado de acidez es mayor. Demás está decir que tanto la actuación, interpretada por dos grandes actores búlgaros Stefan Denolyubov y la gran Margita Gosheva, como el guión y la dirección de esta película me parecieron excelentes.

sábado, 7 de octubre de 2017

UN BELLO SOL INTERIOR de Claire Denis

 JULIETTE, JE T`AIME

Hacía mucho tiempo que no se estrenaba comercialmente una película de Claire Denis en Argentina. Se vió Una Mujer en África en el Festival de Mar del Plata en 2014 (se repitió en el BAFICI 2015), donde contamos con su presencia y disfrutamos de una Master Class donde se explayó con gran simpatía sobre su presente, su cine y su manera de hacerlo. Pero fuera de los festivales, debemos  remitirnos muchos años atrás, concretamente a fines de los 90, para encontrarnos con el estreno de aquella notable obra que fue Bella Tarea.  

Afortunadamente, este bello sol interior protagonizado por Juliette Binoche, llegó a las salas porteñas con puntualidad. Y qué podemos decir? Juliette se roba la película.
Inmenso retrato de una mujer de unos 50 años, magníficamente interpretada por la Binoche, una actriz extraordinaria, sensible y sensual que centraliza mágicamente el relato a través del cual pasaran cuatro hombres con los que intenta generar una relación estable.

El film no solo describe la vida y los sentimientos de una mujer que en su madurez aún se siente joven sino que va más allá y aborda la precariedad de las relaciones en el  mundo moderno. Isabelle es una pintora separada de su marido con el que alterna la tenencia de su hija de 10 años. Ciertamente, Isabelle no es una mujer sola. Vive rodeada de amigos y pretendientes. Pero su soledad es inmensa. La incapacidad de generar una relación duradera, incluso de compañerismo con alguno de los hombres que llegan a su lado se hace absolutamente imposible. 

Claire Denis enfoca este tema con madurez y crudeza. Las relaciones que plantea son circunstanciales. Hay en todas ellas una explicito interés por la sexualidad antes que el amor, la compañía o incluso la amistad. Observa con crudeza un mundo que pareciera estar regido por lo sexual, y que por otra parte,  la falta de satisfacción y desarrollo de relaciones más estables, daría lugar a una precariedad e inestabilidad de las relaciones humanas que estaría condicionando al mundo a vivir en soledad. No es casual el incremento en la cantidad de divorcios ni la precariedad que muestra la pareja moderna. Ello deja ver cambios sociales importantes donde, en síntesis, el materialismo de una época se impone sobre la espiritualidad.

Cinematográficamente, Denis aprovecha el talento de la actriz y prácticamente nos cuenta su derrotero en extraordinarios primeros planos que solo una gran actriz como la Binoche puede soportar. Es remarcable también la escena que transcurre en un boliche nocturno donde conoce a alguien con quien baila. En la banda de sonido suena Etta James con su inolvidable versión de At Last. Es un momento donde Isabelle parece disfrutar del baile en un momento de profunda comunión con su circunstancial pareja. Posiblemente, sea el momento de mayor espiritualidad de todo el film.

El final depara una sorpresa. Aparece Gerard Depardieu haciendo de un vidente. Isabelle pasa revista a todas sus relaciones. El vidente la atiende con la solemnidad de una psicoanalista. En ese momento de extraordinaria franqueza e intimidad, Isabelle parece tomar conciencia del paso del tiempo y comprender, que solo el tiempo es capaz de curar heridas, otorgar experiencia, y enseñar a esperar.

viernes, 6 de octubre de 2017

BLADE RUNNER 2049 de Dennis Villeneuve



SEGUNDAS PARTES NUNCA FUERON BUENAS

Ridley Scott, un productor y director británico proveniente de la televisión, había dado muestras de su capacidad y talento artístico  en Los Duelistas (1977). Su película había sido premiada en el Festival de Cannes como mejor ópera prima. Dos años más tarde, le llega el reconocimiento comercial e internacional con el suceso de Alien, El Octavo Pasajero, un film de terror gótico que ocurría en el espacio. Su tercera película lo transformaría en un director de culto. En 1982 dirige Blade Runner basada en una novela Philippe Dick. La película se estrena sin mucho ruido, pero comienza a funcionar gracias a la recomendación del boca en boca que la transforma en un éxito que marca a toda una generación. La carrera de Ridley Scott, tanto como director como productor, siguió por ese camino.

Segundas partes nunca fueron buenas. Ello no sucedió en la filmografía de Scott. El Alien tuvo 5 secuelas y dos precuelas. Ahora, el viejo Ridley, vuelve al estante de los recuerdos y desempolva el Blade Runner. Han pasado 35 años desde 1982. En 1998 ya intentó rescatarla y publicó la edición del corte del director, sugiriendo que Deckard podría ser un humanoide. Tocar una obra maestra podría haber sido un sacrilegio. Sin embargo, Scott logró interesar con el cambio.

Ahora, decide volver con la continuación de Blade Runner. Con estas intenciones contrata a Dennis Villeneuve como director. Encarga a Hanpton Francher y  Michael Green escribir una secuela, llama a Roger Deakins (habitual colaborador de los Hermanos Coen) para que haga la fotografía, y él mismo (Scott) se pone a cargo de la producción de la nueva idea que transcurrirá en 2049. El resultado es una obra totalmente innecesaria de dos horas y 40 minutos (mucho más larga que la original), en la que un nuevo Blade Runner (Ryan Gosling), totalmente enamorado de una mujer virtual y comandado por una jefa  que protagoniza Robin Wright, es encargado de eliminar una serie de replicantes. Hasta allí no hay grandes diferencias con el original. Pero 2049 será un mundo mucho más decadente y más tecnológico que 2022. La diferencia entre la vieja y la nueva versión no está en la historia que cuenta sino en su mensaje. Mientras en la vieja versión los replicantes se preguntaban de dónde vinimos, quiénes somos y adónde vamos, en el 2049 de la película, en un mundo prácticamente manejado por las máquinas (es el mundo del futuro que plantea Terminator) solo pueden preguntarse dónde estará la salvación, y si acaso, habrá algún nuevo Mesías que pueda salvarlos.

Es precisamente en aquel momento donde la primera película se volvía trascendente. Los replicantes se hacían las mismas preguntan que nos hacemos los seres humanos. Deckard los escuchaba, y los entendía en una escena absolutamente antológica del cine. Comenzaba a comprenderlos y entraba él mismo en una duda de tipo existencial entre su actividad que era cazarlos, o dejarlos libres como semi hombres que eran. Para colmo de males se enamoraba de la replicante Rachel.

En esta secuela que se estrenó ayer, El Blade Runner K de Ryan Gosling no tiene alternativa. Vive en un mundo totalmente tecnológico y decadente, carente de esperanza donde las maquinas son las que imponen condiciones al hombre. Esta falta de alternativa vuelve a la película fría como una gema. La historia se alarga sin profundidad alguna solo para justificar la apreciada entrada de Deckard (Harrison Ford) que devuelve, con su sola presencia,  el interés que está basado en la acción pura del tramo final de la película. La cuestión filosófica derivada del poder de las maquinas sobre los hombres queda en una mera enunciación que es meramente un dato.

Dennis Villeneuve se siente como forzado a trabajar con todo este material y solo genera repetición, confusión y cansancio. A medida que transcurre el metraje, uno va sintiendo que la película hace denodados esfuerzos por mantenerse parada y despierta. Es muy difícil, diría que hasta innecesario, tratar de hacer continuar un film de  culto como Blade Runner. A muchos nos marcó una época. Cada cual la entendió como quiso o como pudo dado que su final era muy abierto. Ridley Scott, con el tiempo, siempre ha querido volver a ella. Obviamente, es su obra maestra, y el maestro Ridley es un perfeccionista. Puedo entender su intención de continuarla más allá del negocio cinematográfico. No obstante, ésta continuación no agrega nada.


Blade Runner 2049 es una película ambiciosa y fallida, con una puesta en escena deslumbrante debida sobre todo a un fotógrafo que maneja los excesos de luz en forma magistral, pero dirigida por un director al que el material se le va de las manos (ya le había ocurrido esto en 2016 con La Llegada). En consecuencia, el film es una cascara de huevo sin nada de yema dentro, en la que escenógrafos, músicos, actores han hecho denodados esfuerzos para reflotar y realizar una secuela de una película de culto, pero solo han lograda reflotar el mito de Blade Runner y tal vez, hacer que muchos jóvenes se interesen por verla.

martes, 3 de octubre de 2017

ZAMA de Lucrecia Martel



LA ESPERA Y LA NADA

Lucrecia Martel tuvo que esperar muchos años para concretar este proyecto. Tuvo dificultades de todo tipo. Finalmente logró reunir una cantidad importante de productores y logró darse el gusto de adaptar y filmar el libro de Antonio di Benedetto.

Cuando tanta gente participa de una producción me pregunto cuánta es la libertad personal que le queda a una autora como la Martel. Actores, fotógrafo, músicos, productores montajistas, idiomas utilizados de diferentes nacionalidades. El resultado es el mismo que tomar una botella de leche y mezclarla con diferentes sustancias ácidas. Lo más probable es que la leche se  corte. Y eso es lo que le pasa a Zama.

Lamentablemente, un conjunto de buenas actuaciones, una fotografía estupenda, temas musicales bien elegidos, un buen libro no logran cuajar y son desaprovechadas por la directora que a toda costa desea darse un gusto personal logrando solo una película que se hace insoportablemente lenta y larga para llegar a una conclusión que pareciera cantada desde el principio mismo del film.

Cuando un film argentino muy esperado y seleccionado para representarnos en los premios Oscar y Goya comienza con la sala medio vacía a 35 pesos la entrada, termina sin aplausos y la opinión de una columna especializada como la de Otros Cines está dividida, creo que estamos en dificultades como industria. Y no deberíamos olvidar que la cinematografía y la televisión son industrias del futuro.

ANALIS de Anahí Berneri



UNA VIDA AL BORDE DEL ABISMO

ANALIS es una gran película, muy bien dirigida y excelentemente actuada. El cine de Anahí Berneri se caracteriza por destacar el elemento femenino. Ya realizó varias pinturas de caracteres fronterizos ciertamente muy interesantes logrando excelentes actuaciones de sus actrices. En 2007 dirigió a Silvia Perez que interpreta a ENCARNACIÒN, una actriz de variedades fuertemente rechazada por una familia  conservadora que no aceptaba su trabajo de vedette. En 2010,  a Erica Rivas, en POR TU CULPA, a una madre desesperada y desequilibrada, que posiblemente había lastimado a su hijo en una noche de ira. Ahora, describe a Alanis, una prostituta del Once, otra madre que queda literalmente en la calle con su crio. Todas estas mujeres de Berneri están al borde de un precipicio. Todas ellas sienten una especie de rechazo social por su actividad o estado. Su dirección siempre ha hecho brillar a sus actrices. En todas sus películas, también ha sido responsable de sus guiones. Escribe bien. Dirige mejor.

Su cine abreva en el realismo,  sus imágenes despojadas, y su cine de fuerte contenido testimonial trae recuerdos del neorrealismo italiano (Alanis parece una prima lejana de Nadia (Annie Girardot), la novia de Alain Delon en ROCCO Y SUS HERMANOS, y también presenta la fuerza arrolladora de la Pina de Anna Magnani en ROMA, CIUDAD ABIERTA, e incluso se observan ciertos parecidos en la utilización de primeros planos de PROSTITUTA de Ken Russell.

Su película destaca  no solo por la excelente pintura del personaje sino también porque funciona como denuncia social: el allanamiento de la vivienda demorando por más de 5 días a la inquilina del lugar, la falta de recursos para pagar a un abogado, la actitud mediocre del propietario de la vivienda, el desalojo forzado, la apropiación y defensa de espacio público de parte de las prostitutas que trabajan en Plaza Miserere. Pero por otro lado, también es notable la pintura de la solidaridad de la amiga que la aloja (Silvina Sabater), el equilibrio y contención de su compañero, la marginalidad que determina la clandestinidad del sexo y la droga, la propia miserabilidad de la protagonista robándole dinero a la amiga que la ayuda.

El trabajo de guión de Berneri es estupendo. Es sólido y de una estructura dramática contundente que le permite a la directora lucirse con una variedad de recursos cinematográficos que van de primeros planos a planos generales, incluso planos secuencias como la escena del coito en el hotel, que generan una puesta en escena austera, muy equilibrada y muy significativa de una situación social.

Además, hay que destacar que entre los grandes aciertos de Berneri, el de la elección del elenco es el mayor. El grupo de actores que la acompaña es excelente y el trabajo de Sofia Gala Castiglione  impecable. Su Alanis cobra vida en la primera escena de la película y se mantiene durante todo el film con pareja intensidad. Es una labor claramente consagratoria que incluso le ha valido el premio Concha de Plata en la última edición de San Sebastian, al igual que el premio como Mejor Dirección a Anahí Berneri.

El film de Berneri dará que hablar y provocará recuerdo. Es un film adulto, una notable pintura social que provoca la reflexión.  Es también una visión humanista de uno de los problemas sociales que nos aquejan en la que Berneri no ve una salida. El círculo vicioso que describe la película es contundente: Bajo nivel de educación, falta de trabajo, prostitución, embarazo,  nacimiento de hijos, ausencia de padres, mayor necesidad de dinero. El regreso a la prostitución forma parte de una rueda que inevitablemente no se puede detener.

sábado, 30 de septiembre de 2017

LA ESTAFA DE LOS LOGAN (LOGAN LUCKY) de Steven Soderbergh


EL FIN DE UNA ÉPOCA 

El cine de Soderbergh lleva implícito una especie de humor que bien podría ser la alegría de hacer cine. Películas como Un Romance Peligroso, las trilogía de la línea Ocean´s, incluso Erin Brokovich y ahora La Estafa de los Logan destilan esa alegría, ese humor, una especie de ironía que pareciera estar señalando que la cuestión está en otro lugar de la pantalla,  como si fueran señales en un camino.

Como ocurre también en films como  Hell or High Water, o en Viento Salvaje, el escenario de los acontecimientos es más importante que la acción misma. Estas películas no son simples historias de ladrones. Claramente hay otra idea detrás. Y esa idea es la del gran escenario de la realidad donde ocurren  los acontecimientos narrados. En primer lugar, no es un cine que transcurre en las grandes ciudades. Por el contrario, son films que se desarrollan en el interior de los Estados Unidos, en la América rural. Por otra parte, son films actuales. Su acción se desarrolla en tiempo presente. Y aquello que llama la atención es la desocupación de la mano de obra, tanto en el campo como en las pequeñas ciudades. Eso es lo que destaca el film: un fenómeno de características mundiales que implica la transformación de un país agrícola e industrial en un país de servicios donde las mayores fuentes de trabajo aparecen en las grandes ciudades dejando una estela de enorme desocupación en la América profunda y poco industrial.

Los personajes de La Estafa de los Logan son hijos de esa situación: Ex combatientes de las guerras de Medio Oriente, desocupados de las actividades primarias: minas, pozos petroleros, producción agrícola-ganadera, todas actividades que solo van dejando espacio para los bares o lugares de entretenimiento como mesas de pool, maquinitas tragamonedas, bingos, etc. El juego como único medio de ganar un peso. En el film, la apuesta es doble: Un gran atraco. El que roba a un ladrón…

Película lucida y bien realizada, entretenida por donde la mires, con personajes queribles y notablemente actuados. El elenco descuella con grandes composiciones de Daniel Craig (soberbio), al igual que Channing Tatum, Adam Driver y Hilary Swank. El guión es estupendo y está firmado por una desconocida cuyo nombre es Rebecca Blunt. Muy buen film de Soderbergh.

MADRE! de Darren Aronofsky




El cine de Aronofsky siempre mostro un interés sobre la otra cara de la creación artística y el éxito en una sociedad consumista. Madre es una nueva reflexión sobre ese tema como antes lo habían sido El Luchador (2008) y Cisne Negro (2010).

Al comienzo, y dado el título de la película, pareciera que el objetivo pasa por la necesidad su personaje principal (Jennifer Lawrence) en convertirse en madre. Pero con el correr del metraje, el personaje que va cobrando importancia es su marido (Javier Bardem), un escritor que pareciera estar pasando un periodo de falta de inspiración literaria y le costara iniciar su nueva obra.

En esta dualidad no resuelta (una mujer que desea ser madre y no se embaraza y un escritor que desea escribir una novela pero no se inspira),  hay algo en común: la parición. Pero el film apela a una resolución surrealista.  Encierra a los personajes protagónicos en una mansión victoriana en las afueras de una ciudad. En medio de esa soledad, un extraño golpea la puerta y el escritor lo invita a quedarse. ¿Es acaso la aparición de su primer personaje? Luego aparecerán nuevos personajes (la esposa del extraño y sus dos hijos). La trama parece tomar un perfil bíblico. Más tarde, la casa se llenara de gente. En realidad, el film se dispara a cualquier parte y pierde el rumbo. Los personajes centrales se desdibujan y ya nada parece ser lo que el espectador cree que era. Película engañosa cuyo desmerito es la pérdida de su objetivo. En síntesis: un paso en falso de Aronofsky.

IT (ESO) de Andy Muschietti


EL DURO COMIENZO DE LA ADOLESCENCIA

Considerando que está basada en una conocida novela de Stephen King que ya se había adaptado para el cine en 1990 en una versión que en Argentina solo se vio en video, y más allá de las virtudes técnicas y la buena dirección de Muschietti, a esta altura todo un experto en el cine de terror, está nueva adaptación de IT de la cual solo hemos visto la primera de tres partes, me parece absolutamente innecesaria.

El film, con claras reminiscencias pero mucho menos interesante que “Cuenta Conmigo” de Rob Reinner (1986), también basada en otra novela de King, y “Los Goonies”, un recordado film de acción y suspenso protagonizado por unos niños exploradores en busca de un tesoro, dirigida por el maestro Richard Donner con guión de Stephen Spielberg y Chris Columbus, solo parece una burla inquietante sobre el tema desapariciones, y una muy poco profunda reflexión sobre el paso del tiempo, las diferencias generacionales entre padres e hijos, la falta de entendimiento y comprensión de los mismos, y sobre todo, la sensación de horror que provoca el crecimiento cuando llega el fin de la niñez y comienza la adolescencia y el despertar sexual. Demasiadas ideas, demasiado texto,  para terminar simplemente en una película donde el interés solo está puesto en la efectividad de los momentos de terror.

BORG MC ENROE de Janus Metz

EL OCASO DE UN IDOLO…

Janus Metz es un joven director dinamarqués proveniente de la televisión  y del documental. Esa formación se nota en la rigurosidad con que Metz encara la vida de Borg centrándola en un solo gran momento que es el partido que el 6 de julio de 1980 sostuvo por la final de Wimbledon, Inglaterra.

En el film no importa el resultado sino los hombres que protagonizan el evento. Borg se ha convertido en el jugador más importante de la historia del tenis mundial y ha ganado cuatro veces consecutivas esa final. Esta será su quinta oportunidad y está ante un desafío nunca alcanzado. Nadie había ganado esa final 5 veces.  Mc Enroe, es un joven de 20 años, un tenista en ascenso, ha superado a Jimmy Connors y accede a su primera final de Wimbledon.

Son dos estilos opuestos. Bjorn es un jugador de fondo, diestro con una pegada intensa y contundente. De juego largo y parejo, con un gran revés a dos manos. Mc Enroe, todo lo contrario. Su juego se basa en una gran volea y el pase rápido a la red.  Pero Borg, el mejor, sabe que ha alcanzado su máximo potencial, su rendimiento está comenzando a declinar. Ha entrado en un mar de dudas. No tiene claro su objetivo,  ni tiene la fuerza ni las ganas que tenía antes. Por el contrario, Mc Enroe tiene todo por crecer y muy poco por perder.

El film es la descripción del comienzo del ocaso de una vida deportiva.  La de alguien que se ha pasado 20 años pegándole a una pelota de tenis hasta alcanzar una perfección que nunca antes nadie había  alcanzado. Pero es también la historia del esfuerzo de un hombre que se ha sometido a una disciplina total que lo ha privado de ser un niño o un adolescente común  para transformarlo en un genio de ese deporte.


El film es la narración en imágenes  y de ese momento de duda, de rebelión, de querer comenzar a ser un hombre antes que un tenista, tal vez la necesidad de un crecimiento interior, o poder hacer simplemente lo que desea.

sábado, 23 de septiembre de 2017

VIENTO SALVAJE (Wind River) de Taylor Sheridan


UN MUNDO INFELIZ

No obstante su corta trayectoria, Taylor Sheridan parece tener un futuro muy promisorio. Formado como actor de televisión, ha participado en diversas e importantes series durante los últimos 20 años. En 2015 inicia su etapa como guionista y escribe dos importantes obras como fueron Sicario y Hell or High Water, ambas nominada para el Oscar. Ahora aparece con otro trabajo muy importante con la doble responsabilidad de guionista y director: Viento Salvaje.

Se trata de un policial habitado por policías no convencionales. Ha ocurrido un crimen en las altas cumbres de Nevada. Ha muerto una joven adolescente que es encontrada en un lugar del bosque. El caso se desarrolla en territorio indio, a cuyo cargo está un viejo policía perteneciente a la comunidad indígena porque es un territorio santo. No es la primera vez que ocurre. Es la segunda. Y se sospecha que la falta de trabajo, la segregación indígena, el alcohol y la droga han llegado a la pequeña reserva.

La mirada de Sheridan, como en sus film anteriores, vuelve a observar la  situación social derivada de la mezcla de marginalidad y violencia. Lo interesante del caso es que sus guiones nunca ocurren en las grandes ciudades sino  en pequeñas comunidades, prácticamente aisladas de los grandes centros urbanos. Incluso podríamos decir que la suya es una nueva mirada sobre la América más profunda y distante. El Sur de Nuevo México en Sicario, la Texas rural del Hell or High Water, las montañas de Nevada en Viento Salvaje. No se trata de un cine urbano sino de un cine que se desarrolla en los grandes paisajes, en la desolación del desierto o en las altas cumbres de las montañas, universalizando las situaciones que describe a partir de un notable planteamiento dominado por las tensiones que sabemos derivará en una situación límite.

Su obra pareciera estar dando una situación de alerta. Bajo la careta de un cine violento esconde una aguda crítica social en las que sus personajes dan un grito de alerta sobre una situación que parece desbordada afectando no solo las grandes ciudades sino las pequeñas pueblos y comunidades del interior del país.

Los personajes de Sheridan son extremos. Lo eran los policías de Sicario como también lo eran los hermanos Howard de Hell or High Water. Lo serán también los de Viento Salvaje. Jeremy Renner interpreta a un guardabosque que encuentra el cadáver de la hija adolescente de un Jefe de la Reserva India de Nevada. Debido a que el delito ha ocurrido en tierras federales, el FBI envía a una joven casi inexperta agente a tomar conocimiento de la situación. El caso no tardará en resolverse dejando un tendal de muertes en el camino sin dejar de denunciar la corrupción manifiesta en tierras indígenas cuando el hombre blanco irrumpe en busca de trabajo y lo corrompe todo contaminando la pequeña comunidad en busca de sexo, alcohol y drogas.

El cine de Sheridan además de estar muy bien escrito desarrolla un muy buen estilo cinematográfico. Su narración es concisa, sugerente, poblada de silencios significativos, y profundas tensiones donde el contraste del mundo íntimo de los personajes, sus casas, sus trabajos,  se vuelven insignificantes frente al paisaje donde se desarrollan sus acciones. Estos personajes, encerrados en sus casas, se comportan como personas comunes con problemas cotidianos cuya solución parece estar siempre a su alcance. Cuando salen de su casa y se integran al paisaje, esa situación de encierro se perpetúa. El paisaje no se abre, se les vuelve una amenaza, los encierra y hasta los devora. Pareciera ocurrir una metamorfosis que los transforma y hace aparecer en ellos una violencia que nos dice que la lucha por la vida y la supervivencia siempre se encuentra al límite. Como si la ley de los hombres desapareciera y solo existiera la ley de la selva. La justicia por mano propia. Ello mismo insinuaban Sicario y Hell or High Water.

En Viento Salvaje existe, además, algunas reminiscencias a El Silencio de los Inocentes (1991) y más lejanamente a  Fargo (1996). El personaje de Jane Banner (Elizabeth Olsen), la joven e inexperta agente del FBI que acude a la Reserva India para realizar las primeras averiguaciones sobre el crimen cometido en Nevada remite tanto a Clarice Sterling (JodieFoster) como a Marge Gunderson (Frances Mc Dormand).  Ambas carecen de experiencia, acaban de salir de la escuela policial del FBI, semejan ser vulnerables pero en los peores momentos aparecen sus fortalezas, y sobretodo, sus inteligencias. En el caso de Marge su sentido común. En ellas priva la razón sobre los sentimientos, el respeto por la ley, y se hacen cargo de las circunstancias y de las situaciones cuando todo parece salirse del cauce natural de los acontecimientos.

El film pareciera estar hablándonos de una paradoja. En un mundo de hombres rudos y violentos como el que plantea, serán finalmente las mujeres sus grandes protagonistas. Una porque es asesinada y constituye el eje central del argumento que desarrolla la película. La otra porque no solo es la policía que envía el gobierno para comenzar a investigar el caso, sino porque es quien se  hace cargo de la situación y lo esclarece. En una tierra lejana, olvidada, lleno de violencia, corrupción, y al borde de la extinción, parecería estar en las  mujeres la vía de su salvación. 


Feliz debut de Sheridan en la dirección de un guión propio de un policial no convencional en el que sobresalen la creación de climas opresivos con fuertes estallidos de violencia descontrolada en medio de paisajes abiertos en medio de una comunidad indígena alejada y perdida entre las montañas heladas. 

viernes, 22 de septiembre de 2017

UNA ESPECIE DE FAMILIA de Diego Lerman


LA ARGENTINA MARGINAL

Más allá del humanismo que impregna todo el film, más allá de lo problemas de la adopción en la Argentina relacionada a la falta de sentido común de sus leyes al respecto, nos encontramos con un film sólido, bien guionado, dirigido y actuado, pero sobretodo, con un film de denuncia sumamente contundente.


Porque las irregularidades legales que describe con su crítica al sistema de adopción legal en la Argentina, al que tampoco es ajeno el sistema hospitalario argentino y sus múltiples carencias, es realmente lapidario. 

Operar fuera de la ley se ha transformado en algo común en la Argentina. Esta habitualidad de ir por izquierda no solo alcanza la altura de delitos menores sino también mayores como lo relacionado con la trata de personas, entre ellos, el sistema de adopción paralelo que describe Lerman.

La complejidad del sistema de adopción legal es tan grande y demorado en el tiempo que la propia necesidad de los futuros padres, ya sea la propia desesperación de querer ser y no poder, sea ya por las propias madres que dan sus hijos en adopción legalmente por un estado de necesidad particularmente económica que les impide la crianza de  los mismos, como las que venden literalmente a sus niños a través de un sistema de confabulación médica, legal y policial altamente corrupto no hacen más que mostrar una cara de la Argentina cada vez más creciente.

No solo el sistema de adopción es engorroso sino también lo es todo el sistema conformado por una justicia lenta, con falta de resoluciones, carente de una investigación efectiva de los hechos, con problemas tanto de abogados, como jueces y fiscales,

Lerman, en su película cuenta solo un caso. Describe el proceso de espera de una futura madre adoptiva tan angustiante como su propia desesperación por poder tener a su chiquito que es traicionada en su buena fe por un aparato medico asistencial, legal y policial. Podría alegarse a esta altura de los acontecimientos que no existen inocentes. Posiblemente es verdad. El sistema de adopción es tan complejo que su violación ocurre poco menos que por necesidad. Por lo tanto, es difícil determinar donde comienza o donde termina la figura del delito. Pero lo cierto es que esto ocurre en la realidad y lamentablemente, con mucha asiduidad. En realidad, todos son culpables. Pero por otra parte, enredados entre las leyes y el sistema judicial, quedan miles de niños en orfanatos que se crían sin familia, sin figura de padre ni de madre, casi siempre rescatados por la ayuda voluntaria de alguna persona caritativa que solo hace lo que puede. Así también es el la precariedad del sistema, la falta de arraigo social de los niños víctimas de este sistema que no es otra cosa que un aspecto del mapa de la pobreza secular de una Argentina cada vez más marginal.

jueves, 21 de septiembre de 2017

TEMPORADA DE CAZA de Natalia Garagiola




DE LA ADOLESCENCIA A LA MADUREZ


Esta película es una ópera prima que sin lugar a dudas dará mucho que hablar. Casi en silencio, se alzó con la Sección Semana de la Crítica en la última edición del Festival de Venecia en agosto pasado. Ahora se estrena en Buenos Aires y sorprende, en primer lugar porque escapa con absoluta facilidad de acostumbrado y reconocido amaneramiento del cine argentino, y en segundo lugar, porque se trata de la opera prima de una joven directora, Natalia Garagiola, que también es autora del guión, que se destaca en ambos trabajos.

Su obra, es una película de una madurez narrativa notable, donde cada elemento se encuentra en un perfecto orden y la narración transcurre con una fluidez y una naturalidad poco común en el cine argentino.

Garagiola escribe un guion perfecto que más tarde transcribe con la misma perfección a lo cinematográfico. Es decir, primero se luce como escritora y después vuelve a lucirse como directora de cine al transcribir su guión en términos puramente cinematográficos. Garagiola hace cine con mayúsculas.

En el film describe una perdida y sus consecuencias. El personaje central es Nahuel, magníficamente interpretado por Lautaro Bettoni, un adolescente al que la vida obliga a crecer de golpe. Rugbier a punto de terminar la escuela secundaria en un colegio de clase alta de Buenos Aires, pelea con todos, se encuentra desubicado, pero sobre todo no se encuentra a sí mismo. Está desesperado. Acaba de perder a su madre.

Lo que ocurre no solo lo afecta a él, sino también a su entorno. Su padrastro (Boy Olmi) también está tocado por la tragedia tan fuertemente como él, y observa que no está en condiciones de dar contención al muchacho. Entonces decide le pide que se vaya por un tiempo al sur a estar un tiempo con su padre.

Su padre Ernesto (un extraordinario Germán Palacios) es quien vive en el sur, y es un guía de caza. Ha formado una nueva familia con una nueva esposa, con la cual tiene cuatro hijas pequeñas. Rodeado de mujeres, disfruta de la calidez y del confort de un hogar en medio del bosque.

A ese ambiente agreste y casi bucólico en el cual parecería imperar la ley del más fuerte, llega Nahuel con su incontenible furia adolescente, con su falta de entendimiento de la situación y su necesidad de contención insatisfecha. La relación con su padre natural se hace difícil. No obstante, Ernesto es un tipo centrado que pareciera tener una formación cuasi militar, la de un guardabosque acostumbrado al rigor, a la disciplina y a liderar grupos. Un pragmático al que la vida lo ha curtido.

Hay en el film un ambiente de violencia contenida que lo recorre de punta a punta, que la capacidad de Garagiola utiliza solo para crear un clima que torna al ambiente denso, irrespirable. Las reacciones cargadas de furia de Nahuel, la existencia de armas en la casa de Ernesto, la organización de un evento violento tal como una cacería se ciervos contribuyen a crear un ambiente tensionado que siempre pareciera estar al borde del estallido.

La descripción de estas tres personalidades opuestas (Padre, Hijo y Padrastro) está realizada con puntillosidad y paciencia. El padre por un lado dando espacio y dejando que el hijo haga su experiencia. El hijo reconociendo el terreno y comenzando a controlar esa furia incontenible que quiere destruirlo todo. El Padrastro que busca la soledad y asimilar la perdida sin compartirla con nadie. Ello crea momentos en que cada uno necesita hacer un reconocimiento que pasa por terrenos tan poco fértiles como una paternidad nunca ejercida, el desamor, la necesidad de crecer de golpe, de encontrar referencias, de superar una pérdida irreparable y el sentimiento de abandono.

La habilidad extraordinaria de Garagiola es manejar ese medio tono que gobierna toda la película, y poder dar lugar a la exteriorización de sentimientos en medio  del páramo que han generado estos tres seres que no se han visto y se han ignorado durante años y que de golpe la vida los enfrenta y los obliga a asumir responsabilidades y necesariamente, crear algún tipo de relacionamiento, Se trata de un exorcismo de sentimientos a partir de la nada. Del reconocimiento del otro a través de ciertos datos de filiación donde nunca se ha desarrollado ni el amor paternal ni el filial.


La película es una obra de arte vinculada a lo etéreo, a la atención de pequeños detalles que van construyendo una filiación, un encuentro surgido de la necesidad y que tiene raíces en el ancestro. Pocas veces el cine argentino ha llegado a tal grado de intimidad en un film pausado, que tiene el ritmo justo, que cada escena engancha a la siguiente manteniendo el interés siempre vigente del relato. Encontramos una obra de madurez en el estreno de una ópera prima.

















viernes, 15 de septiembre de 2017

3 X 1: CINE ARGENTINO

LOS QUE AMAN, ODIAN de Alejandro Maci
UN TORBELLINO DE PASIONES FRENTE AL MAR

Los Que Aman, Odian es la adaptación cinematográfica de una novela de Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo que transcurre en los años 30 en Ostende, una playa de la costa bonaerense, y es la segunda película (antes hizo El Impostor con Antinio Virabent) de Alejandro Maci, un exitoso director de televisión que realizó la adaptación argentina de En Terarapia.

Los resultados obtenidos son desparejos y tal vez la prolijidad con que se desarrolla el relato sea la causante de estos resultados. La primera parte, en la cual se presenta los personajes, entusiasma dado que los personajes parecen interesantes, están bien descritos y actuados, y se establece un clima enrarecido por la situación de encierro que viven quienes comparten la soledad un hotel en la playa con la amenaza permanente del sol, la lluvia, y sobre todo el viento atlántico que sopla fuerte y llenando todo de arena.

Pero después, ocurren los hechos que desencadenan el drama, la película se vuelve previsible y rutinaria cayendo en la mera ilustración de los hechos dejando de lado lo que tal vez en la novela está implícito y que es el incipiente comienzo de una ruptura social. Maci solo se concentra en mantener el suspenso y descuida la trama de una obra de encierro donde una serie de venganzas y amores no correspondidos dan lugar a pasiones desatadas que terminan en el crimen.

NO TE OLVIDES DE MI de Fernanda Ramondo
LA SOLEDAD DE LA PAMPA

Muy interesante esta road movie de Fernanda Ramondo, en su doble papel de escritora y directora del film. Un retrato de soledades varias en medio de la inmensidad de nuestra pampa a principios de siglo. Con un camión desvencijado como casa rodante, los protagonistas cruzan la Provincia de Buenos Aires, uno en busca, uno de un gallo y los otros, de un padre. El film termina siendo un muestrario de soledades y a la vez la historia de un encuentro. El valor del film está en la paciencia y en la rigurosidad con que la directora arma su relato, sin caer nunca en el efectismo ni el discurso político ni los golpes bajos. De esa manera, el relato se eleva y se convierte en una aguda reflexión sobre la soledad, el destino y la necesidad de encuentro. Un film muy digno de un sello esencialmente humanista.

HERMIA Y HELENA de Matías Piñeiro
ABREBANDO EN EL GRAN BARDO


Matías Piñeiro ha desarrollado una filmografía que ya tiene 6 títulos. Yo no había tomado contacto con ninguno hasta ayer que me encontré viendo Hermía y Elena. El film me desconcertó. No obstante, quedé encantado con algunas escenas, especialmente la del encuentro con el padre y sobre todo por aquellas que registran varios cruces a través del Columbus Park, un lugar que me remite recuerdos personales y que posee un encanto muy particular, un lugar que atrae a la bohemia a muy poca distancia de las cortes de Nueva York y Wall Street. Me gustó ese ir y venir, ese tránsito permanente entre Buenos Aires New York como si los personajes estuvieran sumergidos en una búsqueda que podrá tanto dar respuestas como no darlas jamás. Una mezcla de intelectuales en busca de sí mismos y de alguna verdad, o de tan solo, llegar al entendimiento de una obra teatral a través de su traducción en una ciudad de habla inglesa. Pero a su vez, me desconcierta que el hecho movilizador de la película sea la traducción de Sueño de Una Noche de Verano de William Shakespeare nada más ni nada menos que en plena ciudad de Nueva York, como si los fantasmas del gran bardo estuvieran más cerca del Central Park que de Hyde Park. Es conocido  que el director suele inspirarse en personajes shakespearianos para desarrollar los personajes de sus propias películas. Lo había hecho en Rosalinda basándose en Como les guste, en Viola con Noche de Reyes y en La Princesa de Francia con Trabajos de Amor en Vano. Tal vez valdría la pena verla otra vez y ser un poco más objetivo.

jueves, 14 de septiembre de 2017

UN HOMBRE LLAMADO OVE de Hannes Holm



VIDA Y ESPIRITUALIDAD EN TIEMPO DE COMEDIA

Hannes Holm es un director y guionista sueco de dilatada trayectoria tanto en el cine como en la televisión de su país pero totalmente desconocido en Argentina. La presentación de Un Hombre… es otro buen síntoma en la cartelera Argentina que semana a semana incrementa su grado de heterogeneidad de pantalla permitiéndonos poder acceder al mejor cine de diversos países.

Basada en la novela de Fredrik Backman, y adaptada por el propio autor y el director de la película, Ove es un hombre de 59 años, un viejo gruñón que ha perdido la fe en todo hasta que su visión negativa del hombre y la sociedad es puesta a prueba por una familia que se muda a la casa de al lado.

Ove es viudo, sin hijos y se queda sin trabajo al comenzar la película. Incluso, no es re elegido, como esperaba, para volver ser presidente del consorcio del barrio donde vive. Ove siente simplemente que es un hombre frente a la nada. En consecuencia, lo único que quiere, es morir. Y se entiende. En la vida todo le ha salido mal.

La película es un film sobre la pérdida pero en segundo lugar, trata sobre las revanchas que da la vida. La de Ove es una vida signada por la tragedia y las oportunidades. Estamos ante la descripción de un cascarrabias lleno de virtudes. Ove es una de esas personas que se ha hecho a sí mismo. Ha estudiado ingeniería, es un hábil mecánico, se ha casado con una hermosa maestra y es aquella persona capaz de arreglarlo todo.

Tìpico nórdico, sueco (no tiene otro auto que no sea un SAAB), es el buenazo apegado a las buenas costumbres y al estricto cumplimiento de las leyes. Es el que toma prestado y devuelve. Uno de sus mayores problemas es hacer respetar las leyes de transito dentro del barrio cerrado en el que vive. La vida de Ove transcurre en un ámbito natural donde la ley es parte de dicho ámbito, y él es quien se siente obligado a aplicarlas.

La pintura que el director Hannes Holm realiza de su personaje es la de un humanista que trata de entenderlo con defectos y virtudes, apoyado en lo psicológico y lo costumbrista, siguiendo las tradiciones del cine sueco. En su personaje hegemónico se aprecia un aire border, un desencaje social que lo emparenta con otros personajes cercanos como los de su vecino, el  finlandés Aki Kaurismaki. Los personajes de ambos directores manifiestan una extrañeza ante el mundo en que viven. No lo entienden, porque para ellos las leyes son para cumplirlas pero la realidad muestra lo contrario. La diferencia entre ambos directores es que el sueco es parte de un mundo real y el finlandés se maneja dentro de un mundo propio.

El film desarrolla un fino humor absurdo y nostálgico. Lejano heredero de Chaplin en su sentimentalismo, de Monsieur Hulot en su inocencia, y del mismísimo Nanni Moretti de Caro Diario en su mal humor, Ove es un personaje que busca la muerte pero no la encuentra. Por el contrario, se topa con vecinos que lo respetan, buscan su compañía, reconocen su experiencia, y le solicitan su ayuda.

En esa dualidad en que está inmerso Ove (se siente vivo por fuera pero muerto por dentro) se encuentra lo más rico de esta película, toda vez que cada una de esas situaciones representan una oportunidad de volver a tener una vida, ser alguien respetado y querido, considerado por la pequeña comunidad de su barrio. A ese barrio arriba una pareja conformada por un sueco desempleado y una iraní embrazada con dos niñas pequeñas. Es entonces cuando el film de Holm aprovecha la trama para dar un paso adelante y enviar un mensaje de unión ecumenista alentando la convivencia entre gente de razas y religiones diferentes. Ove será un puente natural en la diversidad del barrio.

Un Hombre Llamado Ove es una tragicomedia notable con cierta tendencia al melodrama que la desequilibra por momentos afectando su ritmo narrativo sin invalidar su mensaje sobre la vida y la muerte, a la cual considera como el fin de la vida física pero no de la espiritual. Su vastedad de problemáticas siempre bien planteadas, su positiva intención de resolver los problemas, su visión humanista de una sociedad que no debiera reconocer fronteras hacen de este tragicómico film una de esas raras avis que no frecuentan muy asiduamente nuestras pantallas.

domingo, 10 de septiembre de 2017

ATÓMIC BLONDE de David Leitch

HICE MI TRABAJO, A PESAR DE SU INCOMPETENCIA… YO TUVE ÉXITO DONDE USTED FRACASÓ… DESCUBRÍ A SU TRAIDOR… Y LE DI LA ÚNICA JUSTICIA QUE MERECIA… UNA BALA.

Proveniente de la novela gráfica The Coldest City de Anthony Johnston y con un muy buen guión  de Kurt Johnstad, narra una historia de espionaje en la cual  una agente británica del MI6, prácticamente la versión femenina de James Bond, debe recuperar una lista de agentes dobles, es decir, espías que trabajan para dos bandos.

La persona enviada para recuperar la lista es Lorraine Broughton, una experta en escapes y evasión. Especialista en inteligencia de datos, en el combate mano a mano, y diestra en el manejo de las armas. Magníficamente interpretada por Charlize Theron, la actriz y su magnetismo se apoderan de la película.

El film la presenta como una espía sensual y salvaje, dispuesta a todo para mantener viva su misión. Enviada a Berlín en 1989, un día antes de la caída del Muro de Berlín, debe rescatar al portador de una lista secreta de espías, para lo cual, debe asociarse con el jefe del contraespionaje en la Alemania, sin tener nunca la seguridad de ser apoyada o traicionada.

La ciudad esta está dividida por el muro que divide a Berlín en Este y Oeste. En el Este ejerce su influencia la Unión Soviética. Pero del otro lado, ejercen el control tres países aliados: Estados Unidos, Inglaterra y Francia. Los hechos son inminentes. La sublevación es imparable y el intenso tráfico que genera tanto el espionaje como el contraespionaje hace que todo se vuelva confuso. No solo existe una lista que complica a los espías sino también un mundo que se acaba, otro que comienza, y un montón de facturas por cobrar por ambos bandos. Algunos no están dispuestos a hacerse cargo. El agente británico James Gascoigne ha muerto. David Percival es el nuevo contacto en Berlín pero se desconfía de él. En realidad, no se puede confiar en nadie.  La dualidad es absoluta.

Ya ponderamos la actuación de la Theron.  Creemos, además, que este film la catapulta y la confirma plenamente como una nueva heroína del cine de acción, especialmente tras el éxito obtenido el año anterior con la nueva versión de Mad Max. Con ésta película, la Theron pasará a formar parte de un grupo de actrices legendarias que se han destacado por décadas en el cine de acción y suspenso dejando su huella, tal como la dejaron Marlene Dietrich, Bette Davis, Jane Fonda, Sigourney Weaver, Jodie Foster y Angelina Jolie. El cine de acción siempre ha tenido alguna heroína o alguna maldita que ha hecho historia. La labor de la Theron es superadora porque su personaje no solo carece de piedad sino que encarna la acción del lado de los supuestos buenos en un ámbito donde claramente se carece de inocentes.

El cine ha puesto de moda las remakes y secuelas. Aquí aparece un nuevo personaje con algunas reminiscencias e influencias. Las espías mujeres no abundan en el cine, pero Lorraine Broughton nos hace recordar a algunas heroínas. Está claro que Lorraine carece del glamour de la inolvidable Ilsa Lund que interpretara Ingrid Bergman en Casablanca. Pero si consideramos la cuidada estética de Atomic Blonde, vemos que utiliza una magnifica gama de grises entre el blanco y el negro homenajeando a grandes films de aquella época como El Hombre que Volvió del Frio. Pero en lo puramente esteticista, recuerda a Modesty Blaise (1966), la espía que compuso Monica Vitti de la mano de Joseph Losey que se volvió en un ícono pop en su época. El film generaba un modelo que se distinguía no solo por su liberalidad sino por su luminosidad. Modesty marcó una época con su color, corte de pelo, y su estilo de ropa. El diseño de Atomic Blonde copia estas ideas para crear una imagen iconográfica que lo remite al noir, al que al que lo actualiza y re estiliza en una gama de blancos y negros.  Un notable trabajo de ambientación. En lo temático y en lo violento aparecen otros films más recientes como las obras de Luc Besson: Nikita y Lucy, y el  film de Angelina Jolie, Salt en 2010. Resulta una película que en su factura excede largamente su pretensión de mero entretenimiento.

El film es prácticamente una ópera prima del actor, stunt y ahora director David Leitch cuya experiencia en la dirección cinematográfica se limitaba a la dirección de algunas escenas de John Wick, deja en claro que su larga experiencia en el cine de acción no ha sido en vano. Leicht tiene varios aciertos como filmar las escenas de acción en medio plano dando una gran fisicidad a todo la película remarcándola como una autentica pieza de los films de superación. Pero también es destacable el ritmo pausado que deliberadamente genera en las escenas del interrogatorio a Lorraine por parte de sus jefes del MI6 para construir cinematográficamente la columna vertebral del relato. Este interrogatorio es el tiempo presente del mismo, mientras que la verdadera acción no es otra cosa que las respuestas de Lorraine sobre lo sucedido que ahora es investigado para cerrar el caso.

Debemos dejar en claro que, además, parte de los méritos de la labor de Leitch se respaldan en el excelente guión de Kurt Johnstad, una obrita de ingeniería literaria que no solo acierta en del desarrollo de las acciones sino que acierta y luce especialmente en el interrogatorio a la que es sometida la protagonista, donde la excelencia y la brillantez de diálogos punzantes y llenos de réplicas inteligentes dan una idea cabal del mundo dual que se vivía en aquella época y de las dificultades de mantener relaciones diplomáticas formales sin caer en el cinismo del espionaje.

James Mc Avoy, John Goodman, Toby Jones, Eddie Marsan completan el excelente elenco. La banda sonora es impecable y contiene grandes temas de los ochenta donde no faltan David Bowie, Queen y Depeche Mode.

viernes, 8 de septiembre de 2017

LA MAESTRA de Jan Hrebejk

 LA CORRUPCIÓN Y EL MIEDO

Metáfora sobre el poder, su ejercicio y su corrupción, mostrado a través de la labor del proceso de degradación moral que sufre una maestra de escuela primaria que, como miembro y secretaria general del partido comunista en Bratislava durante los años ´80, se siente omnipotente en su puesto desarrollando un sistema de calificaciones a sus alumnos basado en la compensación de favores en lugar del mérito al estudio.

La obra se agiganta en la medida que avanza en la descripción del proceso de corrupción y degeneración de los valores, y se va transformando en una ácida crítica a una sociedad incapaz de rebelarse ante la injusticia, y soportar el peor de los escarnios, aquel que le llega a través de la frustración de los hijos dado por el bajo rendimiento escolar de los mismos. Es la escuela transformada en un espejo de una sociedad estancada por la falta de méritos.

Es también un análisis sobre la disfuncionalidad que provoca la errónea aplicación de un sistema viciado de premios y castigos. Queda claro que los alumnos no responden a los estímulos del aprendizaje toda vez que sus compensaciones no provienen del proceso natural de estudio y aprendizaje sino del intercambio de favores que realiza la maestra con sus padres.
Pero para que exista la corrupción se necesitan dos partes. Es tan corrupto el corruptor como quien es corrompido. En ese aspecto, en la práctica de la corrupción, cuesta dilucidar quién corrompe a quien. ¿Es la maestra la corrupta o es la propia sociedad que la contiene y la alienta? En este caso, la obra indica que la corrupción siempre viene de arriba. Es la maestra la que corrompe y son los padres quienes se dejan corromper. En consecuencia, es el poder quien se corrompe y arrastra al pueblo en su proceso.

Por otra parte, la obra nos lleva al análisis de una época. El comunismo checo, en aquel entonces altamente dependiente de las decisiones de la Unión Soviética, un régimen en el cual el terror y el miedo prevalecían sobre la libertad de la que claramente carecía el pueblo. En ese aspecto, la película muestra una grieta social donde los adictos al poder de turno gozan de determinados privilegios dentro de un sistema donde el mérito no es otro que la adhesión al régimen. Por otro lado, el pueblo, en su inmensa mayoría, se desenvuelve no solo en la escasez sino también en el miedo. La iniciativa personal es descalificada. La adherencia al régimen y sus normas debían ser absolutas. En ese contexto, el accionar de una maestra adicta que da clases en un ámbito de clase trabajadora, no hace otra cosa que recalcar su supremacía e impunidad a través de su sistema de compensaciones, mientras que del otro lado, en el ámbito del alumnado, solo aparece la obediencia, la escasez, y sobre todo, el miedo, que se patentiza en el comportamiento de los padres.

Basada en un guión de Petr Jarchovsky, y dirigida por Jan Hrebejk, dos checos nacidos en Praga a mediados de los ´60, ambos con una prolífica carrera cinematográfica y televisiva, de los cuales solo se ha visto en Argentina  “Lo Mejor de Nosotros” en 2003, afianzan su carrera con esta estupenda obra de madurez creativa, en la que no solo marcan la desesperanza de un régimen que los cobijo por más de 40 años, sino también la frustración que sienten de como ha pasado el tiempo y las malas costumbres no se han perdido. Queda claro que la intención de Jarchovsky Hrebejk es revisar el pasado para reflexionar el presente.

El film nos está mostrando la frustración de toda una generación y el desaprovechamiento de una oportunidad histórica. Filmada en Bratislava, la capital de Eslovaquia, es una película que hereda las virtudes de aquel soberbio cine checo de los 60 y 70, influenciado por la ideas reformistas de aquélla Primavera de Praga, cuando se produce una leve distención del régimen soviético dando lugar a que la intelectualidad checa protestara contra las practicas dictatoriales del partido, dando lugar a que un grupo de cineastas inconformistas dieran a luz una seguidilla de obras brillantes como fueron Milos Forman e Ivan Passer con Al Fuego, Bomberos!, y Los Amores de una Rubia, Vera Chitilová con Locas Margaritas, Jiri Mentzel con Trenes Rigurosamente Vigilados, Karel Kachina con Saltando Charcos, y tantos otros. Todas ellas obras perdurables que siguen siendo parte fundamental del cine moderno.